En un mundo donde el tiempo se ha convertido en uno de los recursos más valiosos, los tratamientos estéticos también han evolucionado para adaptarse a agendas cada vez más ocupadas.
De esta tendencia surgen los llamados tratamientos Flash o Lunchtime, procedimientos diseñados para realizarse en poco tiempo y, en determinados casos, permitir que la persona retome sus actividades habituales prácticamente de inmediato.
La idea resulta especialmente atractiva para quienes trabajan, estudian o tienen compromisos durante todo el día y desean cuidar el aspecto de su piel sin reservar una jornada completa para recuperarse.
Algunos procedimientos superficiales pueden realizarse en aproximadamente 30 minutos y presentar un periodo de recuperación mínimo.
Entre las alternativas que suelen asociarse con este concepto se encuentran los peelings químicos suaves, determinados tratamientos de radiofrecuencia y el microneedling ligero.
Sin embargo, es importante aclarar que el tiempo del procedimiento y el tiempo de recuperación dependen del tipo de tratamiento, la intensidad utilizada, la zona tratada y las características de cada piel.





